Silent Night
Circunvalación de Lyon. Los coches se acumulan en la autopista. Los conductores quieren llegar a sus casas. En el coche del personaje 1 suena una canción navideña. El personaje 1 cambia de emisora varias veces: un programa de astrología, otro de música clásica, en otro, un avance informativo: «Sin noticias de Melodie. Se cumplen 35 días desde su desaparición. Su padre sigue siendo el principal sospechoso…». El personaje 1 apaga la radio. A continuación, escucha un mensaje, a través del sonido del coche, de su móvil, que han dejado como continuación a una llamada sin contestar:
— Sé que no quieres responder. Ya sabes que puedes venir a casa cuando quieras. No creemos a esa loca. Sabemos lo noble que eres y que no le harías daño ni a una mosca. Vendrán todos. Nadie mencionará nada. Vamos a superar esto todos juntos.
El mensaje acaba y vuelve a encender la radio. Esta vez, una canción tecno estridente. El personaje 1 sube el volumen sin mostrar mucho entusiasmo.
El atasco continúa. El personaje 1 ve un hueco en el carril de la derecha que parece vacío. Se incorpora sin darse cuenta de un coche que viene veloz por ese carril que no ha podido ver por situarse entonces en el ángulo muerto del espejo.
Se escucha un frenazo. El personaje 2 conduce el coche que viene por detrás. Comienza a pitar y a insultar:
— ¡Pedazo de cabrón. Será gilipollas el inútil este (etc.)!
Vuelta al atasco. No hay movimiento. El personaje 1 aprieta el volante con furia contenida. Comienza a mirar por el espejo retrovisor. Ve la cara del personaje 2. Tras un primer contacto visual intenso, el personaje 2 baja la vista.
En un momento dado, el personaje 1 sale con violencia, pegando un portazo, del coche y se dirige hacia el personaje 2 que lo mira con la cara descompuesta sin reaccionar. El personaje 1 abre la puerta y saca al personaje 2 con fuerza. Lo tira al suelo. Le comienza a dar patadas por todo el cuerpo, incluyendo la cabeza. La gente grita alrededor. El personaje 2 pierde el conocimiento.
El personaje 1 se retira a su coche. Saca un cigarrillo que enciende mientras que se apoya en el capot de su coche. Acto seguido regresa a su coche para coger su móvil, que ahora consulta de pie junto a su vehículo. La gente se remolinea en la escena. De repente, una niña de unos 10 años somnolienta sale de la parte posterior del coche del personaje 2. Ve al hombre tendido en el suelo inconsciente. Se sienta a su lado. Le coge de la mano.
Cada vez hay más gente alrededor. Unos metros atrás, la gente no sabe lo que pasa. Se escucha un concierto de cláxones.
Suena una ambulancia. Pasa a duras penas entre los coches que se abren paso entre protestas. Bajan los enfermeros. Tras realizar una primera reanimación se llevan rápidamente al personaje 2.
Por otra parte, llega la policía que detiene, sin oposición ninguna, al personaje 1.
En la comisaria hay poca actividad. Un policía se acerca al personaje 1 que está sentado esposado en una especie de sala de espera. Hay encendida, en una esquina, una televisión pequeña.
— En breve vas a prestar declaración. Estás jodido— dice el policía.
En un momento dado el policía y el personaje 1 se quedan mirando a la televisión.
— Trágico desenlace del secuestro de Melodie. La niña ha aparecido este mediodía en el periférico. Su padre, que la ha mantenido raptada durante 35 días, acaba de fallecer en el hospital de la Croix Rousse donde fue ingresado con pronóstico de extrema gravedad a causa de una insuficiencia cardiaca, fruto de las lesiones sufridas en una violenta pelea de tráfico. Altercado en el cual se había visto involucrado por causas hasta ahora desconocidas. Se da la circunstancia de que el agresor, que se encuentra detenido en dependencias policiales, ha sido denunciado hoy mismo, por décima vez, acusado de delitos de violencia de género por su pareja (…)
El policía se vuelve al personaje 1.
— Parece que también estás hecho un elemento. Aunque yo no me creo nada del rollo de las tías de ahora. Por lo menos has salvado a la cría… Al final habrá que darte las gracias y todo. Tampoco era tu culpa que el tío estuviera malo, eso te va a salvar... Con la niña por ahí el colgado…
El policía se va. El personaje 1 ignora la televisión que ahora emite imágenes de un concurso en el que el presentador habla como si fuera un vendedor de tómbola en la feria. El personaje 1 mete la mano en el bolsillo interior de su chaqueta. De ahí saca un bolígrafo y una agenda de piel naranja que abre para ojear teléfonos de chicas. Selecciona uno: Helena. Escribe un mensaje en su móvil.
—Hola Helena, ¿cómo va todo? Tengo un regalo para ti.
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